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Alebrijes

Kenia la alebrije león

Dibujo de alebrije león.

A continuación podrás leer uno de los mejores cuentos de alebrijes. Se trata de la historia de Kenia, la princesa que se convirtió en leona.

Kenia la princesa que se convirtió en leona

Había una vez una joven llamada Kenia, quien era la princesa de un pequeño pueblo. Kenia era muy querida por su gente y se preparaba para convertirse en la reina de su país en el futuro. Pero había un enemigo en el reino que tenía otros planes en mente. El enemigo quería convertirse en el rey en lugar de Kenia, y estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para lograrlo.

Un día, mientras Kenia estaba caminando por el bosque, el enemigo la sorprendió y la obligó a beber una poción. La joven se sintió inmediatamente mareada y confundida, y cuando abrió los ojos, se dio cuenta de que su cuerpo había sido transformado en un alebrije león. Kenia estaba asustada y confundida, y no sabía cómo volver a su forma humana.

Kenia encuentra a Tito

La princesa comenzó a caminar por el bosque cuando de repente escuchó un ruido extraño. Se dio la vuelta y vio a un pequeño alebrije conejo saltando hacia ella. Kenia se sorprendió al verlo.

-¡Hola, soy Tito! ¿Eres nueva por aquí? -preguntó el conejo.

-Sí, soy Kenia, la princesa de este pueblo. ¿Quién eres tú y cómo es que puedes hablar? -preguntó Kenia, todavía sorprendida.

-Soy un alebrije conejo y puedo hablar contigo porque también eres una alebrije. ¿Por qué estás aquí? -preguntó Tito, curioso.

-Estoy buscando una manera de volver a mi forma original. Alguien me transformó en un alebrije con forma de leona, pero realmente soy una joven humana -explicó Kenia.

Oh, eso es terrible. ¡Debes tener mucho cuidado por aquí! -advirtió Tito-. Pero no te preocupes, estoy aquí para ayudarte. Soy muy rápido y puedo llevarte a donde necesites ir.

¡Gracias, Tito! Eso es muy amable de tu parte -dijo Kenia agradecida-. ¿Cómo puedo agradecértelo?

-No te preocupes por eso, Kenia. Soy tu amigo y te ayudaré siempre que lo necesites -aseguró Tito con una sonrisa.

El buho Beto les da la solución

Kenia y Tito estaban caminando por el bosque con la esperanza de encontrar una solución para el problema de Kenia. De repente, vieron a Beto, un alebrije colibrí, posado en una rama cercana.

-Beto, ¡hola! ¿Puedes ayudarnos? Kenia ha sido transformada en alebrije con forma de leona y necesitamos encontrar una manera de deshacer la transformación -dijo Tito emocionado.

-¡Oh no! Eso suena terrible. Creo que tengo la solución. Necesitamos un antídoto para deshacer la poción que fue utilizada para transformarla» -respondió Beto.

-¿Un antídoto? ¿Dónde podemos conseguir eso? -preguntó Kenia.

-El antídoto se fabrica con la savia de un árbol muy antiguo que se encuentra en lo más profundo del bosque. Pero cuidado, el árbol está protegido por un alebrije coyote que no permite que nadie se acerque -explicó Beto.

-¡De acuerdo! Vamos a ir a buscar el antídoto. ¿Nos acompañarás? -preguntó Kenia.

-Por supuesto, Kenia. Iré con ustedes -respondió Beto.

Dibujo alebrije león mujer.
Kenia tras recuperar su apariencia y convertirse en reina.

En busca del antídoto

Juntos, los tres amigos se adentraron en el bosque en busca del árbol antiguo. A medida que avanzaban, se encontraron con muchos obstáculos, pero nunca perdieron la esperanza. Finalmente, llegaron al árbol y encontraron junto a él al alebrije coyote.

-¿Qué hacen aquí? Este árbol está protegido -dijo el guardián.

-Por favor, necesitamos el antídoto para ayudar a Kenia. ¡Ella ha sido transformada en un león de alebrije! -suplicó Tito.

Después de una breve discusión, el alebrije coyote permitió que los amigos tomaran un poco de la savia para fabricar el antídoto, a cambio de no contar nunca a otros dónde se encontraba el árbol. Después de tomarlo, Kenia comenzó a sentirse extraña, pero pronto se dio cuenta de que estaba recuperando su forma humana.

-¡Funcionó! ¡Recuperé mi forma humana! Gracias, chicos, por ayudarme -exclamó Kenia emocionada.

-¡Estamos muy felices por ti, Kenia! – aseguró Tito.

Juntos, los tres amigos regresaron al pueblo, donde Kenia se preparó para tomar su lugar como la futura reina. Kenia nunca olvidaría la valentía y la amistad de sus amigos alebrijes, y siempre estaría agradecida por su ayuda en su misión.

-¡Gracias, amigos! Nunca olvidaré lo que hicieron por mí -dijo la reina Kenia emocionada, mientras abrazaba a sus amigos alebrijes.

Moraleja

La moraleja de esta historia es que la verdadera amistad puede superar cualquier obstáculo y que la valentía y la determinación son claves para superar cualquier desafío. Además, también enseña la importancia de ser fiel a uno mismo y no dejar que los demás determinen tu destino.